¿Qué es una carta astral?
De forma esencial y sintetizada, el tema natal (carta astral), es un símbolo
o mandala del propósito evolutivo del alma. Contiene la esencia de lo que ya
somos inconscientemente al nacer y nos orienta hacia la actualización
conciente de nuestra singularidad.
¿A que alude la imagen de un tema natal?
En el centro de toda carta astral está la tierra y en el círculo exterior
las estrellas fijas o constelaciones. En eterna peregrinación por las
constelaciones están los planetas.
A la carta astral la podríamos comparar con una fotografía tomada en un
instante único de la existencia de la Tierra (hora, día, año) y desde un
lugar concreto del “cuerpo” de la Tierra (ciudad o pueblo y país). Esa
imagen nos muestra la posición de los planetas del sistema solar en relación
a las constelaciones (estrellas fijas o zodiaco) y respecto a un instante
determinado y un lugar concreto (latitud-longitud) de la vida de un ser
llamado Tierra, madre de todos nosotros, lecho de nuestra vida y nuestra
muerte, el ciclo por excelencia.
La astrología entiende a los diferentes planos del Cosmos interrelacionados;
tal como es en el microcosmos es en el macrocosmos y viceversa.
Al igual que la célula nace y muere en un organismo superior como es el ser
humano, este lo hace en un organismo superior llamado tierra. A la vez la
tierra forma parte del sistema solar, del cual su existencia cobra ley y
sentido. Hay millones de sistemas solares, todos englobados en lo que
podríamos llamar Cosmos o si se prefiere Dios.
De ahí que los ciclos en el cielo se reflejan en los ciclos en la tierra y
en los hijos de la tierra, de la misma forma que los ciclos en la tierra se
reflejan en los ciclos celestes.
Con ello podemos decir que todos somos hijos de la cualidad (que no
calidad), de un instante de la Tierra en su relación con el Cosmos.
Como decía Oskar Adler;

De ahí la visión de que cuando un ser humano nace en esta Tierra en un
determinado momento y lugar, cuando la tierra lo da a luz, el hombre llevará
dentro de si, como ley de su futura vida individual, la idea que en aquel
momento pensaría la tierra en diálogo con el cosmos y que tal idea será la
tónica de su vida, la ley por la que naciera”.
La astrología no habla de “buenas” o malas” cartas: Pitágoras y la música de
las esferas:
En astrología no hay buenas o malas cartas astrales, del mismo modo, para un
músico un sonido inarmónico no es malo y uno armónico bueno. La música
necesita de sonidos armónicos e inarmónicos (unos generan una tensión y los
otros la resuelven), para que pueda ser música.
Las cartas astrales hablan de tensiones y resoluciones y generan una
armonía. Los pitagóricos hablaban de La Armonía de las Esferas.
La combinación de números genera música, la música es ritmo y la astrología
alude a la sabiduría que brota del conocimiento de los ciclos celestes y su
relación con los ciclos terrestres y humanos. Los ciclos son ritmos, números
y por lo tanto generan música.
Así los pitagóricos vieron que a cada planeta le correspondía un número y
que el movimiento de todos los planetas era un conjunto de números que
hacían una música. Sabían lo que decían, porqué el cosmos entero es un
sistema de vibraciones, que forman armonías y desarmonías.

Astrológicamente cada uno de nosotros es una nota dentro de la música de esa
gran sinfonía. De ahí que la astrología no tiene sentido para el ego y sus
demandas (como ganar más dinero, como ser feliz en el matrimonio, etc), sino
que sirve al proceso de integración conciente de la música de tu vida,
dentro de esa gran sinfonía llamada Cosmos.
En otras palabras nos posibilita recuperar la intuición de que entre cada
uno de nosotros y lo que llamamos hechos, o circunstancias de nuestra vida,
hay una relación con significado, o lo que es lo mismo que entre nosotros y
el universo hay una relación con significado.
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¿Qué es la
carta
del año (revolución solar) y tránsitos?
Mediante estas técnicas, no solo disponemos de un mapa de los símbolos
inherentes al desarrollo evolutivo de la persona (carta astral), sino
que estas técnicas posibilitan entender lo que en el momento o año
presente, la vida nos pide actualizar y comprender de nosotros mismos,
entendiendo al ser humano como un ser que continuamente está llegando a
SER concientemente, lo que en esencia ya es al nacer.
Así la carta astral es el potencial de la esencia individual y la carta
del año y los tránsitos, la posibilidad de actualizar el potencial
inherente en la persona, durante el año en curso.
Por otra parte posibilitan observar y comprender las preocupaciones,
crisis, sueños y anhelos, del momento presente de nuestras vidas, desde
una visión panorámica.
Esta visión nos la posibilita la comprensión de los ciclos celestes y su
correspondencia y analogía con los ciclos humanos (esencialmente esa es
la sabiduría astrológica).
No resolvemos los dilemas de nuestra vida a golpes de voluntad, sino
comprendiendo las raíces, los orígenes de lo que llamamos síntomas o
dificultades y sobretodo intuyendo el propósito y significado de ellos.
Así la idea de ciclo permite re-conectar los acontecimientos presentes
en mi vida con su raíz, con su primera manifestación inconsciente por un
lado y con su propósito por el otro. Desde la idea de ciclo, la vida se
entiende como una continua mutación y por lo tanto, no se muestran
hechos aislados. En todo hecho o acontecimiento presente, habita
esotéricamente, una historia pasada y un propósito futuro.
La astrología, como portadora de sabiduría de los ciclos humanos, tiene
como propósito dotar de significado lo que llamamos hechos de nuestra
existencia. |
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